- Formato tipo libro con pantalla interna de 7,8 pulgadas y panel exterior de 5,5 pulgadas.
- Construcción premium con marcos de titanio y bisagra de metal líquido para mayor resistencia.
- Hardware de última generación basado en el chip A20 Pro de 2 nanómetros y 12 GB de RAM.
- Lanzamiento previsto durante el evento de septiembre junto a la familia del iPhone 18.

Llevamos años con el runrún de que Apple se lanzaría a la piscina de los teléfonos con pantalla flexible, y parece que por fin el agua está a la temperatura ideal para los de Cupertino. Lo que empezó siendo un simple secreto a voces en los mentideros tecnológicos ahora ha tomado cuerpo bajo la denominación de iPhone Ultra, un dispositivo que promete no ser solo un teléfono que se dobla, sino una auténtica revolución dentro del catálogo actual de la manzana.
La expectación es máxima porque, a diferencia de otras marcas que ya van por su séptima generación de plegables, Apple ha preferido cocinar el producto a fuego lento para no pillarse los dedos. No se trata solo de llegar al mercado, sino de hacerlo con una propuesta que solucione los dramas habituales de estos terminales, como el dichoso surco en el panel o la fragilidad de las bisagras ante el uso diario.
Un diseño tipo libro que mira de reojo al iPad mini
El concepto que maneja la compañía se aleja del teléfono estrecho y extremadamente alargado al que nos han acostumbrado otros fabricantes del sector. Según las últimas filtraciones, el dispositivo tendrá un formato más cuadrado y compacto cuando esté desplegado, lo que en el mundillo se conoce como tipo libro. Cuando lo tengamos cerrado, dispondremos de una pantalla exterior de 5,5 pulgadas, un tamaño que para muchos usuarios será una bendición por lo manejable que resulta para tareas rápidas con una sola mano.
Sin embargo, la verdadera magia ocurre al abrir el terminal, donde se despliega un panel OLED de 7,8 pulgadas que prácticamente lo convierte en una pequeña tableta. Este diseño busca ofrecer la experiencia de un iPad mini pero con la ventaja de poder guardarlo en el bolsillo del pantalón sin que resulte un estorbo, algo que revalorizaría todo el segmento de los móviles premium en Europa.
Potencia bruta y cambios en la biometría
En las entrañas de este bicho encontraremos tecnología de vanguardia que todavía no ha visto la luz comercialmente. Se da por hecho que el dispositivo montará el chip A20 Pro, fabricado en un proceso de 2 nanómetros por TSMC, lo que se traduce en una eficiencia energética brutal y una potencia que dejará en pañales a gran parte de la competencia actual. Para que todo vaya como la seda, Apple le metería 12 GB de memoria unificada, asegurando que el salto entre aplicaciones sea instantáneo.
Un detalle curioso que ha descolocado a más de uno es que, debido a lo finísimo que debe ser el chasis del teléfono, es muy probable que prescindan del Face ID tal y como lo conocemos. En su lugar, los rumores apuntan al regreso del Touch ID mediante un sensor integrado en el botón de encendido lateral, una solución que ya hemos visto en los iPad Air y que resulta de lo más práctica cuando el dispositivo está plegado.
Materiales de otra galaxia para olvidar la arruga
Uno de los puntos donde Apple quiere sacar pecho frente a sus rivales directos es en la durabilidad del sistema de plegado. Se comenta que la bisagra utilizará una aleación de vidrio metálico amorfo, conocido popularmente como metal líquido, un material que aguanta lo que le echen y reduce el desgaste por fricción tras miles de aperturas. Esto, sumado a un marco de titanio mejorado, dotará al iPhone Ultra de una robustez necesaria para un equipo que aspira a durar muchos años.
Lo más importante de este despliegue de ingeniería es que está enfocado a minimizar visualmente el pliegue central de la pantalla interna. Apple no quiere que sus usuarios sientan ese pequeño escalón al pasar el dedo por el centro del panel, por lo que han invertido una millonada en adhesivos ópticos y láminas de protección extremadamente delgadas que harían que la superficie parezca totalmente plana.
Software optimizado y precios para el mercado español
Con la llegada de iOS 27, se han encontrado pistas en el código que confirman funciones exclusivas para este nuevo formato de pantalla. Hablamos de una interfaz capaz de adaptar los widgets automáticamente para que ocupen media pantalla o el panel completo según el ángulo de apertura. Esto permitiría, por ejemplo, apoyar el móvil en una mesa a 90 grados y usar la parte inferior como teclado mientras consultamos un documento en la parte de arriba.
El precio, como era de esperar, no será apto para todos los bolsillos y se situará en la parte más alta de la tabla. Las filtraciones indican que el iPhone Ultra rondará los 2.200 euros en su versión de entrada para España, un coste que lo sitúa a la par del Samsung Galaxy Z Fold7. Aunque es una cifra respetable, Apple confía en vender al menos 11 millones de unidades durante los primeros meses gracias al efecto novedad y a su ecosistema.
El panorama que se dibuja nos deja ante un terminal que busca justificar su exclusividad a base de innovación y materiales de primer nivel nunca vistos en la marca. Aunque la presentación oficial se espera para el próximo mes de septiembre junto a la gama de los iPhone 18, es posible que las primeras unidades tarden unas semanas extra en llegar a las tiendas. Con una batería de unos 5.500 mAh y un diseño que inicialmente solo estaría disponible en un elegante color blanco, Apple está lista para sacudir el mercado de los plegables y demostrar que su larga espera ha tenido todo el sentido del mundo.




