- Rumores apuntan al lanzamiento de una ROG Ally 2 en la feria Computex de junio.
- Se especula sobre un posible cambio de hardware hacia chips Intel Panther Lake o Arc G3.
- La actual gama incluye modelos optimizados con interfaz Xbox y procesadores Ryzen Z2.
- La competencia de MSI y Lenovo presiona a ASUS para dar un salto generacional real.
El panorama de las consolas portátiles está que arde y parece que ASUS no quiere quedarse mirando desde la barrera. Según diversas filtraciones, la compañía podría aprovechar la feria Computex, que se celebrará entre el 2 y el 5 de junio, para presentar un dispositivo que promete ser un salto cualitativo en la familia de sus handhelds.
La chispa de este rumor la encendió el youtuber alemán Steam Dad, quien ha soltado que la marca taiwanesa tiene preparada una máquina de nueva generación. Aunque todavía no hay datos oficiales sobre el nombre comercial o el precio, el calendario encaja perfectamente con los tiempos de la feria tecnológica más relevante del mundo.
¿Veremos una ROG Ally 2 o una simple actualización?
Existe una duda razonable sobre si estaremos ante un producto totalmente renovado o simplemente un lavado de cara. Actualmente, la línea es muy potente, destacando la , que monta un procesador AMD Ryzen AI Z2 Extreme con 24 GB de RAM y una batería de 80 Wh, diseñada para integrarse a tope con el ecosistema de Microsoft y Windows 11.
Para que el nuevo lanzamiento sea realmente considerado como «next-gen», ASUS tendría que dar un golpe sobre la mesa con el hardware. Aquí es donde entra en juego la posibilidad de que la marca haya pactado con Intel para utilizar los chips Panther Lake o la arquitectura Intel Arc G3 Extreme, ya que AMD no parece tener lista una serie Z3 a corto plazo.
Si ASUS decide quedarse con los procesadores AMD, existe el riesgo de que lancen un refrito de los Ryzen Z2, lo que para muchos usuarios sería una decepción técnica. Una mejora en la pantalla, como la implementación de un panel OLED, sería bienvenida, pero no llegaría a justificar por sí sola la etiqueta de nueva generación.
La presión de la competencia en Europa
En el mercado europeo, la lucha por el dominio del gaming portátil es intensa. MSI ya ha movido ficha con la Claw 8 EX AI+, un dispositivo que apuesta fuerte por 32 GB de RAM y el SoC de Intel, aunque con un precio bastante elevado que ronda los 1.599 euros. Esta tendencia al alza en los costes se ve también en Lenovo, cuyos equipos llegan a superar los 1.000 euros.
Cualquier anuncio de ASUS deberá equilibrar la potencia con la autonomía, el punto débil histórico de los equipos con Windows. Mientras que el Steam Deck sigue siendo el rey de la eficiencia, los dispositivos de ASUS buscan atraer a quienes prefieren la compatibilidad total de launchers como Epic, GOG o el acceso nativo a Game Pass.
La estrategia de ASUS ha sido muy inteligente al crear versiones con interfaz Xbox, liberando recursos del sistema para ganar rendimiento. Si la futura ROG Ally 2 logra optimizar aún más el consumo energético y mejorar el hardware, podría recuperar el liderato frente a las opciones de Valve o Nintendo.
En definitiva, todo apunta a que junio será un mes clave para saber si ASUS se atreve con un cambio radical de arquitectura o si prefiere ir sobre seguro con una revisión menor de sus modelos actuales, manteniendo la integración con Windows como su principal bandera.
El posible despliegue de una nueva ROG Ally en el Computex 2026 generaría un gran impacto si logra combinar la potencia de los nuevos chips Intel o AMD con una batería duradera y un precio que no asuste a los consumidores europeos.







