La caída de precios de la memoria RAM marca un giro en el mercado

Última actualización: marzo 31, 2026
Autor: ForoPC
  • Los precios de la RAM DDR4 y DDR5 empiezan a bajar tras meses de subidas históricas, con descensos de hasta un 30% en módulos DDR5 de 32 GB.
  • El algoritmo TurboQuant de Google reduce drásticamente las necesidades de memoria de la IA y ha disparado el temor a un exceso de oferta de DRAM.
  • Las acciones de grandes fabricantes como Micron, Samsung y SK Hynix caen con fuerza pese a sus beneficios récord, reflejando la incertidumbre del mercado.
  • Europa y España comienzan a notar correcciones en el precio de la RAM, aunque los expertos advierten de que el alivio podría ser gradual y no definitivo.

precios de la memoria RAM caen

El mercado de la memoria RAM vive por fin un respiro tras casi dos años de escalada constante de precios impulsada por la inteligencia artificial. Lo que hace poco parecía una situación sin salida para quienes querían montar o actualizar un PC, empieza a dar señales claras de cambio, con recortes relevantes tanto en DDR4 como en DDR5 y un clima de nerviosismo entre fabricantes e inversores.

Este giro no llega por casualidad: combina un desplome de la demanda de consumo, la irrupción de nuevas técnicas de compresión de datos para IA y el miedo a un exceso de oferta de DRAM en los próximos meses. En Europa y España, los primeros movimientos a la baja ya se reflejan en los principales comercios online y en el mercado de segunda mano, aunque todavía no estamos ante gangas generalizadas.

Primeras bajadas fuertes en DDR4 y DDR5 tras un año de subidas

En cuestión de días, el sector ha pasado de hablar de escasez crónica a un posible cambio de ciclo en los precios de la memoria RAM. Datos de diferentes mercados revelan que tanto DDR4 como DDR5 empiezan a ceder, después de haber marcado máximos históricos entre finales de 2025 y principios de 2026.

En China, algunos minoristas describen directamente un “colapso de precios” en la memoria RAM china. Los informes apuntan a que la DDR4 ha llegado a caer alrededor de un 14% en un solo día en plataformas de comercio electrónico, una corrección brusca para un producto que llevaba meses encadenando subidas casi semanales.

La DDR5, destinada a los equipos más modernos, tampoco se libra. Allí se habla de un giro radical: el mercado ha pasado de un “desabastecimiento generalizado”, en el que era complicado encontrar módulos a precios razonables, a un ambiente de espera y prudencia en el que compradores y distribuidores observan cómo se comporta la demanda antes de seguir comprando a gran escala.

Europa ya está notando estos cambios. Registros de portales especializados como 3DCenter señalan una primera corrección de en torno al 7% en DDR5 después de seis meses de subidas continuadas. Aunque pueda parecer una cifra modesta, rompe con una dinámica alcista que llevaba activa desde septiembre de 2025, cuando la RAM empezó a subir arrastrada por la fiebre de la IA.

En España, los catálogos de tiendas online comienzan a recoger descuentos en kits de RAM DDR4 y DDR5, y es cada vez más habitual ver ofertas puntuales en módulos que hace unos meses resultaban prohibitivos. No es todavía una caída masiva, pero sí un primer síntoma de que la tensión en el suministro empieza a aflojar.

Los módulos de consumo empiezan a abaratarse: el ejemplo de los 32 GB DDR5

Si nos centramos en el consumidor final, uno de los indicadores más claros del giro de tendencia está en los módulos de 32 GB de DDR5, el formato más habitual para equipos de alto rendimiento y PCs para jugar. Ahí la corrección ya no es simbólica, sino bastante visible para el bolsillo.

Según los datos de mercado citados por medios especializados, algunos kits de 32 GB DDR5 para usuario doméstico han recortado su precio en torno a un 30% en grandes plataformas como Amazon. Un módulo que rondaba los 490 dólares pasó a situarse en torno a los 379 dólares en pocas semanas, y los listados en Amazon España también han comenzado a reflejar rebajas en esa línea.

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Conviene matizar que, pese a esas bajadas, la DDR5 sigue siendo cara en términos absolutos. Muchos usuarios aún consideran que el coste de actualizar a la nueva generación de memoria no compensa el salto de rendimiento, especialmente si su PC actual funciona con DDR4 y no necesitan renovar todo el equipo.

El mercado de segunda mano, por su parte, todavía está en fase de ajuste. De momento, no se ha inundado de módulos usados, pero los revendedores y distribuidores son conscientes de que el ciclo de precios ha cambiado y empiezan a ajustar sus tarifas a la baja para no quedarse con stock comprado a precios máximos.

Cómo hemos llegado hasta aquí: de la escasez extrema al miedo a la sobreoferta

La caída reciente no se entiende sin recordar el contexto de los últimos meses. Desde mediados de 2025, la memoria RAM se convirtió en uno de los cuellos de botella más claros del sector tecnológico, con subidas acumuladas de varios cientos por ciento en DDR5 y un efecto arrastre sobre DDR4, SSD y otros componentes.

La principal culpa la tuvo la inteligencia artificial a gran escala. Los grandes modelos generativos, desde chatbots hasta sistemas de vídeo, requieren cantidades masivas de memoria para entrenar e inferir respuestas. Grandes tecnológicas y startups de IA se lanzaron a acaparar toda la DRAM disponible, tanto para centros de datos como para la producción futura, dejando a los usuarios domésticos y a los fabricantes de PC en segundo plano.

Ejemplo de ello fue el acuerdo cerrado por OpenAI el pasado octubre con Samsung y SK Hynix para asegurarse aproximadamente el 40% de la producción mundial futura de memoria RAM. Un movimiento de este tipo tensionó todavía más los precios, pues aseguraba demanda casi cautiva para buena parte de la oferta disponible en los próximos años.

Esa apuesta agresiva por parte de la IA tuvo consecuencias directas en el canal de consumo. Kits de DDR4 que rondaban los 80 dólares en la primera mitad de 2025 llegaron a situarse por encima de los 250 dólares a finales de año, y muchos modelos de DDR5 multiplicaron por varias veces su precio de lanzamiento. Montar un PC nuevo o actualizar el equipo se convirtió, para muchos, en un lujo difícil de justificar.

Al mismo tiempo, el mercado de PCs empezó a resentirse. Consultoras como IDC han llegado a proyectar caídas cercanas al 9% en las ventas de ordenadores en 2026, en gran medida porque los componentes clave, y muy en particular la RAM, se habían vuelto demasiado caros para el usuario medio.

TurboQuant: el algoritmo de Google que ha encendido todas las alarmas

En este escenario tan tensionado, el anuncio de TurboQuant por parte de Google Research actuó como chispa que prendió la mecha del miedo a una futura sobreoferta. Este algoritmo de compresión está diseñado para reducir de forma drástica la cantidad de memoria necesaria para ejecutar modelos de inteligencia artificial sin sacrificar precisión.

Según lo presentado por el equipo de Google, TurboQuant puede llegar a reducir el uso de memoria hasta una fracción de la que utilizan los sistemas actuales, con ahorros teóricos que en algunos casos multiplican por seis la eficiencia frente a los esquemas tradicionales, y con mejoras de rendimiento notables en GPUs de alta gama como las NVIDIA H100.

En términos prácticos, esto significa que un mismo centro de datos podría manejar modelos de IA más grandes o más usuarios simultáneos con la misma cantidad de RAM, o incluso con menos. Desde la perspectiva de los fabricantes de memoria, el mensaje es claro: si la IA necesita menos DRAM por servidor, el crecimiento de la demanda puede ser menor de lo que se venía descontando.

La reacción de los mercados no se hizo esperar. Los días posteriores al anuncio de TurboQuant, las acciones de los grandes fabricantes de memoria empezaron a caer con fuerza, pese a que venían encadenando meses de subidas y de resultados históricos gracias precisamente a la demanda de la IA.

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Varios analistas apuntan a que, más allá de la parte técnica, el simple hecho de plantear un escenario de menor consumo de memoria por modelo ha obligado a los inversores a revisar sus expectativas de crecimiento para los próximos años, lo que se ha trasladado directamente a las cotizaciones y al ánimo del sector.

Micron, Samsung y SK Hynix: beneficios récord y desplome en bolsa

La compañía que mejor simboliza esta paradoja es Micron Technology, uno de los tres grandes fabricantes mundiales de memoria RAM. La empresa presentó en marzo unos resultados trimestrales extraordinarios, con ventas casi triplicadas respecto al año anterior y márgenes brutos que rozaban el 75%, cifras que en cualquier otro contexto habrían impulsado la acción.

Pese a ello, en las dos semanas posteriores a la presentación de resultados, las acciones de Micron llegaron a caer en torno a un 30%. En paralelo, otros actores del sector, como SanDisk o Western Digital, también registraron descensos notables que, en algunos casos, superaron el 7% y el 9% en una sola sesión.

El desencadenante fue doble. Por un lado, Micron anunció planes para aumentar de forma considerable su gasto de capital con nuevas fábricas y ampliaciones de capacidad, algo que muchos inversores, acostumbrados a los ciclos de sobreoferta en la memoria, interpretan como un posible anticipo de un futuro exceso de stock.

Por otro, la presentación de TurboQuant intensificó el temor a que la demanda de DRAM para IA no sea tan inagotable como se asumía. Si los centros de datos logran hacer lo mismo con menos RAM, las previsiones de precios altos durante años pierden parte de su fundamento.

El nerviosismo no se limitó a Estados Unidos. En la bolsa de Seúl, Samsung Electronics y SK Hynix, los otros dos gigantes de la DRAM, también registraron caídas significativas tras la noticia del algoritmo de Google, con descensos diarios que superaron el 4% y el 6% respectivamente y arrastraron al índice KOSPI a la baja.

De este modo, el mismo factor que había impulsado los beneficios récord de los fabricantes -la IA- se ha convertido ahora en la principal fuente de incertidumbre, al abrir la puerta a un escenario en el que los modelos futuros podrían exigir menos memoria de la prevista.

Del acaparamiento al freno: la demanda de RAM se enfría

Otro elemento clave que explica la corrección de precios es el comportamiento de la demanda. Durante buena parte de 2025 y principios de 2026, las grandes empresas de IA y los proveedores de servicios en la nube compraron toda la RAM que pudieron, incluso comprometiendo producción futura, ante el miedo a no poder abastecer sus proyectos.

El caso de OpenAI es ilustrativo: la compañía llegó a firmar acuerdos para asegurarse un porcentaje muy elevado de la producción mundial de DRAM de algunos fabricantes, confiando en la expansión continua de servicios como ChatGPT o su modelo de vídeo Sora. Sin embargo, el cierre de Sora por costes elevados y retorno inferior al esperado ha sembrado dudas sobre la sostenibilidad de algunos de esos planes.

Ese frenazo obligado en proyectos muy intensivos en memoria ha generado miedo a que parte de los compromisos de compra no se materialicen, y a que los fabricantes hayan sobredimensionado su capacidad pensando en una demanda que podría no crecer al ritmo previsto.

Al mismo tiempo, en el segmento de consumo, el comportamiento ha sido casi el opuesto. Ante la escalada de precios, muchos usuarios y empresas pequeñas han optado por retrasar la compra o la renovación de equipos, reduciendo de forma clara la demanda real en tiendas y distribuidores, especialmente en Europa.

Este choque entre un consumo reprimido por los precios y unos grandes clientes que empiezan a revisar sus planes es uno de los motivos de que veamos ahora correcciones bruscas en determinados mercados, con minoristas que ajustan tarifas para dar salida a inventario acumulado.

Impacto en Europa y España: primeras señales de alivio

En el caso europeo, la evolución de los precios de la RAM suele ir unos pasos por detrás de lo que ocurre en los grandes mercados asiáticos, pero los primeros datos confirman que la tendencia a la baja ya ha empezado a trasladarse a este lado del mapa.

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Los informes de seguimiento de precios de hardware muestran que, tras medio año de subidas encadenadas, la DDR5 ha registrado recortes medios cercanos al 7% en la región, con una ligera relajación también en ciertos modelos de DDR4 que habían llegado a equiparar o incluso superar el coste de la memoria de nueva generación.

En España, si se comparan listados actuales con los de finales de 2025, se aprecian descensos significativos en kits de 16 y 32 GB, sobre todo en gamas que no están enfocadas al overclock extremo. Algunas tiendas empiezan a ofrecer packs en promoción y campañas de descuento que hace pocos meses habrían sido impensables en plena escalada de precios.

Eso no significa que la RAM sea barata, ni mucho menos. Muchos usuarios siguen encontrando precios elevados, especialmente en módulos de alta frecuencia y baja latencia, pero ya no se ven los incrementos semana tras semana que caracterizaron la peor fase de la crisis.

Los vendedores mayoristas europeos, por su parte, manejan un panorama más prudente. Varias consultoras apuntan a que los contratos a largo plazo entre fabricantes y grandes compradores no reflejan aún una rebaja tan acusada como la que se aprecia en el canal minorista, y que parte de lo que estamos viendo puede deberse a ajustes tácticos de stock más que a una caída estructural de los precios de DRAM.

¿Bajada duradera o simple corrección después de un pico histórico?

La gran incógnita ahora mismo es si estas bajadas marcan el inicio de una normalización real o si estamos solo ante una pausa en un ciclo alcista que podría retomarse si la IA vuelve a tensar el mercado.

Algunos analistas piden cautela. Firmas que siguen de cerca el precio de la DRAM en distintos países advierten de que, pese a la corrección reciente, los niveles actuales siguen siendo altos en comparación con años anteriores. En otras palabras, hemos pasado de precios desorbitados a precios simplemente muy elevados.

Otros expertos recuerdan que, históricamente, las tecnologías que mejoran la eficiencia de uso de la memoria, como es el caso de TurboQuant, no siempre se traducen en una demanda menor de chips. Al abaratar el coste por unidad de potencia o rendimiento, suelen fomentar un uso más extendido de esas tecnologías, lo que a medio plazo deriva en un consumo mayor de recursos.

También hay que tener en cuenta que muchos fabricantes continúan con planes de expansión de capacidad ya en marcha, inversiones que no se pueden revertir de un día para otro sin un coste importante. Si la demanda no acompaña a ese aumento de oferta, es cuando pueden aparecer las auténticas guerras de precios en la memoria.

Por ahora, instituciones y bancos de inversión manejan escenarios muy diferentes: desde quienes pronostican nuevas subidas en DRAM a partir de la segunda mitad de 2026 hasta quienes creen que entraremos en una fase de meseta con oscilaciones moderadas. Lo que sí parece claro es que la volatilidad seguirá siendo la norma en los próximos trimestres.

Para el usuario de a pie en España y en el resto de Europa, el momento actual se traduce en un escenario algo menos asfixiante que hace unos meses: la memoria RAM ya no sube en cada visita a la tienda online y empiezan a aparecer ofertas más razonables, pero sigue siendo un componente caro y muy dependiente de lo que ocurra en el ecosistema de la inteligencia artificial y en las grandes fábricas de chips. La sensación general es que el mercado ha cambiado de dirección, pero todavía falta camino para que la RAM vuelva a ser tan asequible como lo fue antes del boom de la IA.

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