Requisitos mínimos y recomendados para jugar a Gallipoli en PC

Requisitos mínimos y recomendados Gallipoli

Gallipoli se ha convertido en uno de los proyectos bélicos más llamativos ambientados en la Primera Guerra Mundial, mezclando acción táctica en primera persona, desembarcos brutales y combates en desiertos abrasadores. Si has llegado hasta aquí buscando los requisitos mínimos y recomendados de Gallipoli para PC, pero también quieres entender bien de qué va el juego y por qué está generando tanta expectación, aquí vas a encontrar toda la información bien ordenada y explicada en detalle.

Además de repasar los requisitos de sistema que los desarrolladores están manejando para el lanzamiento completo, también vamos a contextualizar la campaña de Gallípoli en la historia real, comentar cómo funciona la beta cerrada, qué ofrece la serie WW1 Game Series al completo y qué otros títulos relacionados con Gallipoli existen, como Beach Invasion 1915-Gallipoli. Así tendrás una visión global, tanto si eres jugador habitual de shooters como si simplemente te interesa el trasfondo histórico.

Qué es Gallipoli dentro de la WW1 Game Series

Gallipoli es la cuarta entrega de la WW1 Game Series, una saga de shooters en primera persona que apuesta por recrear con bastante fidelidad distintos frentes de la Primera Guerra Mundial. Después de llevarnos al frente occidental en Verdun, al frente oriental en Tannenberg y a los Alpes en Isonzo, esta nueva entrega se centra en los frentes otomanos, con especial protagonismo para la campaña de los Dardanelos y las operaciones en Mesopotamia.

Lo que comenzó como una guerra encallada en las trincheras europeas terminó extendiéndose a territorios que, sobre el papel, parecían secundarios. La Triple Entente intentó romper el bloqueo y presionar al Imperio Otomano para sacarlo del conflicto mediante una campaña que se esperaba rápida. La realidad fue muy distinta: una sucesión de desembarcos, contraataques y meses de lucha feroz que terminaron convirtiéndose en un desastre prolongado.

En el juego, esta premisa histórica se traduce en batallas donde los desembarcos en playas y los combates en entornos desérticos o urbanos cobran especial importancia. Como jugador puedes tomar el papel de soldado británico o otomano, con mapas diseñados a partir de ubicaciones históricas, un arsenal de armas fiel a la época y una ambientación sonora que intenta clavar tanto la música como el ruido del combate.

La idea central de Gallipoli es ofrecer un FPS multijugador realista pero accesible, con un enfoque muy marcado en el juego por escuadras, la cooperación entre roles y una sensación constante de estar dentro de una gran operación militar, ya sea atacando una posición costera o defendiendo una ciudad castigada por la guerra.

Combates y ambientación Gallipoli

Ambientación: del desembarco de Gallípoli al desierto mesopotámico

Uno de los puntos fuertes del juego es su recorrido por los distintos escenarios del frente de Oriente Medio. No se limita a una sola operación, sino que recorre varios momentos clave de ese teatro de guerra, empezando por las playas de Gallípoli y extendiéndose a otros lugares estratégicos de la región.

En las partidas ambientadas en Gallípoli, te encontrarás desembarcos al estilo ANZAC, con fuerzas australianas y neozelandesas tratando de hacerse con el control de los Dardanelos. Las playas estrechas, las laderas empinadas y las posiciones fortificadas convierten cada metro ganado en un esfuerzo colectivo, donde la coordinación entre artillería, infantería y ametralladoras marca la diferencia entre avanzar o quedar clavado bajo el fuego enemigo.

Más allá de la península, Gallipoli también lleva al jugador a zonas urbanas devastadas por los combates y a paisajes áridos donde el sol y el polvo son casi tan peligrosos como las balas. En estas zonas se mezclan trincheras improvisadas, casas en ruinas y calles estrechas que favorecen tanto a francotiradores como a combates cuerpo a cuerpo entre escuadras.

Esta variedad de mapas permite que cada partida se sienta distinta: no es lo mismo abrirte paso por tierra de nadie en pleno desierto que defender un barrio destrozado, o proteger una línea de costa de un nuevo intento de desembarco. Todo ello se apoya en un diseño de niveles que busca aprovechar la verticalidad, las coberturas naturales y las posiciones clave desde las que controlar el campo de batalla.

La ambientación se completa con uniformes fieles a las unidades de la época, música que acompaña la tensión del combate y efectos de sonido cuidados para que los disparos, explosiones y gritos del campo de batalla te metan de lleno en la situación. No es un simulador puro, pero sí un título que intenta mantener un tono serio y respetuoso con el conflicto que representa.

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Jugabilidad y combate: realismo, presión y juego por escuadras

En lo jugable, Gallipoli se define como un FPS multijugador centrado en el combate por escuadrones y la cooperación. No se trata de ir a lo loco en solitario, sino de aprovechar las distintas clases y sus habilidades complementarias para empujar el frente o aguantar una posición crítica.

Cada escuadrón puede incluir clases muy diferenciadas: oficiales que marcan objetivos y coordinan al grupo, ametralladores ligeros que crean fuego de supresión, camilleros o personal sanitario que mantienen con vida a los compañeros, y otras especializaciones con tareas bien definidas en cada mapa. Esta organización hace que, en las buenas partidas, el equipo funcione casi como una unidad orgánica.

Las armas tienen un manejo pesado, con animaciones de recarga pausadas y un fuerte énfasis en la puntería y la familiaridad con cada fusil o ametralladora. Tu rendimiento no solo depende de la configuración de tu personaje, sino también de tu experiencia manejando ese modelo de arma y de cómo el estrés del combate afecta a tu precisión.

Otro aspecto importante es la presencia de fuego de supresión y efectos como el polvo, el humo y la suciedad levantados por explosiones y disparos. No siempre verás con claridad al enemigo, y muchas veces tendrás que moverte por intuición, apoyarte en tu escuadra y utilizar el terreno para sobrevivir a una ofensiva intensa.

Para que las partidas siempre tengan cierta actividad, el juego incluye bots controlados por IA que pueden rellenar huecos en servidores públicos y que también son opcionales en partidas personalizadas. Esta IA ayuda a que haya frentes activos incluso cuando el número de jugadores humanos fluctúa, manteniendo la tensión y la sensación de batalla a gran escala.

Jugabilidad y combate en Gallipoli

Conexión con otros frentes: Verdun, Tannenberg e Isonzo

Gallipoli no llega de la nada: forma parte de una serie que ya ha recreado varios frentes icónicos de la Gran Guerra. Si te gusta el enfoque histórico y táctico, seguramente te sonarán los otros títulos que completan este recorrido por la Primera Guerra Mundial.

En Verdun, el foco se pone en el frente occidental y las trincheras que se extendían por Francia y Bélgica, con un combate de desgaste donde cada ataque y contraataque se refleja en líneas de frente que avanzan y retroceden. Es el clásico escenario de la guerra de trincheras, con gas, artillería y fusiles de cerrojo dominando la escena.

Tannenberg nos lleva al frente oriental, donde los grandes espacios abiertos y los movimientos de flanqueo a gran escala marcan las batallas. Aquí el énfasis está en el control de sectores clave y en la movilidad de las unidades, con líneas de suministro y defensas que cambian de manos con rapidez.

Isonzo, por su parte, recrea el frente alpino entre Italia y el Imperio austrohúngaro, con combates en montaña, asaltos a posiciones elevadas y una combinación de artillería, fortificaciones y ataques de infantería muy exigentes. El relieve accidentado y la climatología dan un tono muy particular a las batallas.

Gallipoli se suma a este conjunto llevando la acción a los frentes otomanos y abriendo la puerta a campañas menos conocidas por el gran público, pero cruciales para entender la dimensión global de la Primera Guerra Mundial. Si ya conoces los otros juegos de la serie, aquí encontrarás la misma filosofía de diseño, pero con escenarios y tácticas nuevas.

Requisitos mínimos y recomendados de Gallipoli para PC

Si te interesa participar en la beta o jugar a la versión final en condiciones, es clave que tu PC cumpla con los requisitos de sistema que los desarrolladores han marcado. Hay que tener en cuenta que el juego todavía está en desarrollo activo, por lo que el rendimiento puede mejorar (o cambiar) de cara al lanzamiento, pero las especificaciones objetivo ya están bastante claras.

A continuación se resumen los requisitos mínimos y recomendados estimados para el lanzamiento completo de Gallipoli en PC, tal y como se han comunicado hasta ahora. Ten en cuenta que se trata de un título moderno, con mapas amplios, muchos jugadores simultáneos, bots y efectos visuales intensos, así que no es precisamente ligero.

Requisitos mínimos (objetivo de lanzamiento)

  • Sistema operativo: Windows 10/11 de 64 bits
  • Procesador: Intel Core i7-6700K o AMD Ryzen 5 3600
  • Memoria RAM: 16 GB
  • Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce GTX 1070 o AMD Radeon RX 580 con 8 GB de VRAM
  • DirectX: versión 12
  • Conexión a internet: banda ancha estable para juego online
  • Almacenamiento: 30 GB de espacio libre
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Requisitos recomendados (objetivo de lanzamiento)

  • Sistema operativo: Windows 10/11 de 64 bits
  • Procesador: Intel Core i7-8700K o AMD Ryzen 5 5600
  • Memoria RAM: 16 GB
  • Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce RTX 2070 o AMD Radeon RX 5700 con 8 GB de VRAM
  • DirectX: versión 12
  • Conexión a internet: banda ancha
  • Almacenamiento: 30 GB de espacio libre

Como ves, los requisitos mínimos ya parten de un procesador y una gráfica de gama media-alta de generaciones pasadas, y exigen 16 GB de RAM tanto para el mínimo como para el recomendado. Eso da una buena idea de la escala del juego y de su ambición gráfica y técnica.

Los desarrolladores también han señalado una serie de requisitos “duros” para poder participar en la beta cerrada: sistema operativo Windows 10 u 11, compatibilidad con DirectX 12, espacio de almacenamiento suficiente para descargar e instalar unos 30 GB y una conexión a internet estable para jugar en servidores ubicados en la Unión Europea. Sin esos elementos, directamente no será posible ejecutar el juego en las condiciones esperadas.

Beta cerrada de Gallipoli: qué debes saber

Antes de que el juego llegue a su versión final, los responsables del proyecto han organizado una beta cerrada en PC con plazas limitadas. El objetivo es recopilar opiniones, pulir el equilibrio de las armas, detectar errores y ajustar el rendimiento en diversos equipos, de manera que el lanzamiento completo sea más sólido.

Esta beta tiene una fecha concreta marcada para la tarde del 19 de septiembre (horario CEST), con horas exactas de inicio y fin que se comunican directamente a los usuarios invitados. Registrarse no implica entrada automática: el proceso de selección se realiza entre quienes cumplen los requisitos y aceptan las condiciones de prueba.

Uno de los puntos más importantes de esta fase es que no se permite compartir vídeos, capturas o cualquier tipo de grabación con personas ajenas a la beta. Se trata de una etapa de desarrollo en la que todavía hay errores, elementos provisionales y un rendimiento que no representa necesariamente la calidad final del producto.

Los propios desarrolladores recomiendan que, si tu prioridad es simplemente disfrutar de un juego ya terminado y pulido, quizá sea mejor esperar a la salida oficial de Gallipoli en lugar de participar en la beta. Esta fase está pensada para quienes quieren echar una mano, toleran fallos y entienden que el contenido está sujeto a cambios.

Para quienes sí tengan un PC que cumpla los requisitos comentados y quieran implicarse, el registro se realiza a través de un formulario oficial habilitado por el estudio. Desde ahí se confirma la participación o se informa de que, esta vez, no ha sido posible entrar en el cupo de prueba.

Contenido para adultos y nivel de violencia

Al ser un shooter bélico ambientado en la Primera Guerra Mundial, Gallipoli incluye escenas de violencia y sangre que pueden no resultar apropiadas para todos los públicos o para su visionado en determinados entornos de trabajo. Los desarrolladores describen el contenido como apto para audiencias maduras, con presencia frecuente de violencia y momentos de dureza visual.

Sin embargo, se ha incluido la opción de desactivar o reducir el gore y la sangre desde los ajustes del juego. Esta configuración permite suavizar el impacto visual sin alterar el funcionamiento básico de las mecánicas, algo útil para quienes prefieren un enfoque menos explícito sin renunciar a la experiencia jugable.

Es importante tener esto en cuenta si piensas jugar con menores cerca o retransmitir partidas en entornos más controlados, ya que ajustar estos parámetros puede ser clave para encajar mejor con las normas de cada casa o espacio de trabajo.

Beach Invasion 1915-Gallipoli: otra forma de vivir la campaña

Además de la propuesta de la WW1 Game Series, existe otro título centrado en esta campaña: Beach Invasion 1915-Gallipoli. Aunque comparte contexto histórico, su planteamiento jugable es distinto, ya que mezcla elementos de FPS con mecánicas de defensa de torres y un estilo más arcade y directo.

En este juego, el jugador se sitúa en posiciones defensivas en la costa durante una de las grandes operaciones anfibias de la Primera Guerra Mundial. La misión consiste en detener oleada tras oleada de tropas enemigas, vehículos blindados, aviones biplanos, motocicletas y otros medios que intentan abrirse paso hacia la línea defensiva.

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Para ello se dispone de un arsenal de armas icónicas de la época, desde ametralladoras fijas hasta artillería costera, cañones de campaña y piezas antiaéreas. A medida que avanzan las oleadas, se pueden solicitar suministros que incluyen munición especial como proyectiles explosivos, incendiarios, perforantes o incluso gas venenoso, añadiendo una capa estratégica a la hora de elegir qué tipo de munición usar en cada situación.

Una de las novedades respecto a entregas anteriores de esta misma saga es la posibilidad de seleccionar con precisión el punto de impacto del fuego de artillería, lo que da un mayor control táctico sobre cómo frenar las columnas enemigas. También hace acto de presencia un repertorio ampliado de enemigos, como infantería que carga con bayoneta calada, coches blindados y otros vehículos.

Beach Invasion 1915-Gallipoli ofrece asimismo un modo cooperativo online, en el que varios jugadores pueden defender juntos la playa o el canal de Suez. Se pueden jugar dos campañas principales: una en la que te pones en la piel de un soldado turco defendiendo las playas de Gallipoli, y otra en la que asumes el papel de un soldado británico defendiendo el canal.

El Día del ANZAC y la memoria de Gallípoli

Más allá del videojuego, la campaña de Gallípoli tiene un peso enorme en la memoria colectiva de países como Australia y Nueva Zelanda. Cada 25 de abril se celebra el Día del ANZAC (Australian and New Zealand Army Corps), una jornada nacional dedicada al recuerdo de quienes sirvieron, combatieron y murieron en distintos conflictos, con especial referencia a la Primera Guerra Mundial.

El desembarco del cuerpo ANZAC en Gallípoli en 1915 fue pensado como un golpe rápido para acercarse a Constantinopla, capital del Imperio Otomano. Sin embargo, la resistencia otomana fue mucho más dura de lo previsto, y lo que debía ser una operación corta se convirtió en una campaña de más de ocho meses, con enormes bajas en ambos bandos y un resultado militar que, en la práctica, terminó en tablas.

Con el tiempo, ese episodio se transformó en uno de los pilares de la identidad nacional australiana y neozelandesa, simbolizando valores como el coraje, el sacrificio, el compañerismo y la resiliencia. Hoy en día, el Día del ANZAC se conmemora no solo en Australia y Nueva Zelanda, sino también en otros lugares del Pacífico y del entorno, como Tonga, las Islas Cook, Niue, las Islas Pitcairn, Samoa o Papúa Nueva Guinea.

Las celebraciones suelen incluir servicios al amanecer en los que civiles, veteranos y militares rinden homenaje, actos con deposición de coronas de flores, desfiles en las capitales estatales y otras actividades simbólicas. Muchas familias participan representando a antepasados que sirvieron en diferentes conflictos, manteniendo vivo el vínculo entre pasado y presente.

En este contexto, Gallípoli se recuerda también desde el otro lado, el otomano, como un escenario de sacrificio masivo donde numerosos soldados dieron su vida por la defensa de su territorio. El respeto hacia todos los caídos, sin importar el bando, se ha ido consolidando como parte del mensaje de reconciliación y memoria compartida.

El uso de símbolos como la amapola roja, muy presente en las conmemoraciones de la Primera Guerra Mundial, refuerza la idea de recuerdo y de reconocimiento a las víctimas. Todo esto explica por qué, más de un siglo después, la palabra Gallípoli sigue cargada de significado tanto en el ámbito histórico como en la cultura popular y el mundo de los videojuegos.

Quien se acerque a Gallipoli como juego se va a encontrar un título exigente a nivel técnico, que pide un PC relativamente potente, pero que a cambio ofrece una recreación cuidada de los frentes otomanos de la Gran Guerra, con batallas intensas, un enfoque cooperativo muy marcado y una ambientación que se apoya en hechos históricos de gran calado como el desembarco ANZAC y la campaña de los Dardanelos. Sumando a esto otras propuestas como Beach Invasion 1915-Gallipoli, queda claro que esta operación bélica sigue inspirando nuevas formas de narrar y revivir, desde la ficción interactiva, uno de los capítulos más duros y significativos de la Primera Guerra Mundial.

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