
El mapa mundial del móvil ha cambiado de manos. Tras varios años de pulso constante con Samsung, Apple se ha colocado en 2025 como el mayor vendedor global de smartphones, apoyado en el tirón de sus últimos iPhone y en una estrategia muy afinada en mercados emergentes y de tamaño medio.
Este movimiento llega en un contexto en el que el sector venía de atravesar baches económicos, pero ha vuelto a tomar aire. Los envíos mundiales de teléfonos han crecido alrededor de un 2 % interanual, encadenando el segundo año de recuperación y reforzando la idea de que el smartphone sigue siendo la pieza central del ecosistema digital personal.
Apple adelanta a Samsung y lidera el mercado mundial
Los últimos datos de Counterpoint Research son claros: en 2025, Apple se hizo con el 20 % de la cuota del mercado global de smartphones, situándose como la marca con mayor presencia por envíos anuales y superando a un Samsung que se queda en el 19 %.
El avance de la firma de Cupertino se cimenta, sobre todo, en el buen comportamiento de su gama alta. La serie iPhone 17 ha tenido una demanda muy sólida desde su lanzamiento, a lo que se suma la resistencia en ventas de los modelos iPhone 16, especialmente sus versiones Pro y Pro Max, que siguen destacando entre los dispositivos más vendidos del mundo.
En términos de crecimiento, Apple ha firmado la mejor evolución entre los cinco grandes fabricantes. Sus envíos aumentaron alrededor de un 10 % interanual, duplicando el ritmo de crecimiento de Samsung y afianzando un liderazgo que ya se venía gestando desde años anteriores, cuando ambas compañías se movían prácticamente empatadas.
Por detrás, Samsung mantiene el segundo puesto con un 19 % del mercado global, apoyado en la buena acogida de la familia Galaxy A en la gama media y en el interés de sus plegables y buques insignia, mientras que Xiaomi se coloca en tercera posición con un 13 % de cuota, gracias a una oferta equilibrada entre gamas media y alta.
El efecto iPhone 17 y el papel del iPhone 16
El informe de Counterpoint apunta a un protagonista principal: la familia iPhone 17 se ha convertido en uno de los motores clave del ascenso de Apple. Lanzada en septiembre de 2025, la nueva generación ha encabezado las listas de ventas desde su llegada al mercado, consolidando la apuesta de la compañía por los dispositivos premium.
Sin embargo, el éxito de Apple no se explica solo por su último buque insignia. Los diferentes modelos del iPhone 16 han mantenido un rendimiento muy fuerte durante todo el año, hasta el punto de ocupar varias de las primeras posiciones en el ranking de los diez smartphones más vendidos del mundo.
En algunos mercados asiáticos, la combinación ha sido especialmente notable. Japón, India y varios países del sudeste asiático han mostrado una demanda sostenida tanto de iPhone 16 como de iPhone 17, lo que ha permitido a Apple ganar terreno en regiones donde la competencia de fabricantes locales y chinos es intensa.
El impulso de estos modelos también se ha traducido en resultados financieros. En su último trimestre fiscal de 2025, Apple ingresó en torno a 102.500 millones de dólares, lo que supone un crecimiento aproximado del 8 % frente al mismo periodo del año anterior, reflejando el impacto directo del buen desempeño de sus smartphones.
Los analistas señalan, además, un efecto de renovación acumulada tras la pandemia. Muchos usuarios han decidido cambiar de móvil ahora que sus antiguos terminales se han quedado desfasados, y esa oleada de sustitución ha jugado a favor de los fabricantes con gamas altas bien posicionadas, donde Apple se mueve con comodidad.
Un mercado global que crece poco, pero cambia de perfil
Más allá del liderazgo de Apple, el panorama general muestra un mercado que crece, pero con matices. Los envíos globales de smartphones han aumentado alrededor de un 2 % respecto al año anterior, encadenando así dos ejercicios consecutivos en positivo tras una etapa de fuerte debilidad.
Ese avance, no obstante, no ha sido uniforme por regiones. Mercados como Japón, Oriente Medio, África y varias zonas de Asia-Pacífico han compensado la pérdida de fuelle en economías desarrolladas, donde las ventas por volumen ya no se disparan, pero sí aumenta el valor medio de cada terminal.
Ahí entra en juego la llamada premiumización del mercado. Cada vez más usuarios optan por móviles más caros, con mejores prestaciones y mayor vida útil, aunque eso suponga alargar un poco los ciclos de renovación. Este cambio de perfil ha elevado el precio medio de venta y ha permitido al sector mantener sus ingresos pese a la saturación en algunos países.
En paralelo, la adopción de la conectividad 5G en mercados emergentes ha sido uno de los grandes motores del año. Muchos consumidores han dado el salto desde modelos básicos a terminales de gama media con 5G, sosteniendo un flujo de envíos constante y contribuyendo al crecimiento global de la industria.
Otro elemento que empieza a pesar en las decisiones de compra es la integración de funciones de Inteligencia Artificial directamente en el hardware. Procesadores capaces de manejar tareas de IA generativa o funciones avanzadas sin depender siempre de la nube se han convertido en un argumento de venta, especialmente en la parte alta del catálogo.
Europa y España en el contexto del liderazgo de Apple
En el caso europeo, las cifras de cuota global se reflejan con matices propios. Los países de la Unión Europea muestran una fuerte inclinación hacia los smartphones de gama alta, segmento en el que Apple parte con ventaja frente a la mayoría de sus rivales de origen asiático.
En mercados como Alemania, Francia o los países nórdicos, la combinación de poder adquisitivo y preferencia por dispositivos premium ha reforzado la posición de la compañía. Los iPhone más recientes suelen situarse de forma recurrente entre los móviles más vendidos en las principales cadenas y operadores europeos.
España presenta un perfil algo distinto, aunque conectado con la tendencia general. El mercado español es tradicionalmente favorable a las marcas chinas en la gama media, lo que otorga a fabricantes como Xiaomi o realme una presencia importante en ventas por volumen.
Aun así, en la parte superior de la tabla de ingresos, Apple mantiene un peso muy relevante en España gracias a la fortaleza del segmento premium. Usuarios que prefieren invertir más en un único terminal con mayor durabilidad y un ecosistema cerrado de servicios digitales tienden a optar por los últimos modelos de iPhone, reforzando la imagen de la marca en el país.
En el conjunto de Europa, el giro hacia dispositivos más caros y con mayor soporte de actualizaciones de software encaja con la estrategia de Apple. La compañía se ve beneficiada por regulaciones que buscan alargar la vida útil de los dispositivos y por una base de usuarios dispuesta a pagar más a cambio de recibir soporte prolongado y acceso a los últimos avances de seguridad y privacidad.
Factores macro, cadenas de suministro y lo que viene en 2026
El año 2025 no ha estado marcado solo por la demanda del usuario final. Las tensiones comerciales y los cambios en las políticas arancelarias han influido también en el ritmo de envíos, empujando a muchos fabricantes a adelantar producción y logística durante el primer semestre.
Según Counterpoint, las compañías anticiparon parte de sus envíos para mitigar el posible impacto de nuevos aranceles, lo que infló en cierta medida las cifras de la primera mitad del año y dejó un segundo semestre más plano, con volúmenes relativamente estables.
Pese a ello, los analistas subrayan que Apple y Samsung cuentan con cadenas de suministro especialmente robustas, un factor que les ha permitido navegar mejor un entorno de costes cambiantes y asegurar disponibilidad de componentes críticos en momentos de tensión.
Las previsiones para 2026, sin embargo, apuntan a un escenario más desafiante. Se espera una cierta debilidad del mercado mundial de smartphones, en parte por la escasez de chips vinculados a la Inteligencia Artificial y por el aumento del coste de componentes clave.
Los fabricantes de semiconductores están priorizando la demanda de los centros de datos de IA frente a la de los móviles, lo que podría traducirse en mayores precios y plazos de entrega más ajustados para los fabricantes de smartphones. Como resultado, varias consultoras han recortado sus previsiones de envíos para 2026, con ajustes en torno al 3 %.
Aun con este panorama, los expertos consideran que las marcas con mejor posicionamiento en el segmento premium, como Apple y Samsung, están en mejor situación para capear el temporal. La presión, en cambio, podría ser mayor para parte de los fabricantes chinos, más centrados en gamas baja y media, donde cualquier subida de costes es más difícil de trasladar al precio final.
Tras un 2025 en el que el smartphone ha confirmado que sigue siendo el eje de la vida digital, el liderazgo de Apple y el viraje del mercado hacia dispositivos más avanzados y conectados al 5G marcan la dirección del sector. Aunque el próximo año se presenta más exigente, la capacidad de innovación, la gestión de la cadena de suministro y la apuesta por la gama alta serán los elementos que determinen quién mantiene la delantera en un mercado cada vez más competitivo.

